[CONSTANCIA]
Septiembre 2 de 2014
HS María del Rosario Guerra

Dejamos constancia ante la plenaria del senado de la República, el alto nivel de corrupción que se viene dando en el municipio de Tolú en el Departamento de Sucre. El último hecho notorio fue la inyección de 18 mil millones de pesos en recursos para el programa “Tolú sin hambre”, sin previo estudio técnico para priorizar a la población beneficiada. Este programa, de antecedentes oscuros como los alimentos dañados que repartieron unas semanas antes de las elecciones para congreso, enmarca al municipio de Tolú con uno de los mayores índices de corrupción en la historia del Departamento de Sucre. Es significativa también, la falta de vigilancia por parte de los organismos de control, pues la corrupción también hace de las suyas en la alcaldía del municipio toludeño.

A este problema de corrupción, se le suma otro problema igual o peor; el incremento de las pandillas juveniles que atemorizan a los turistas que visitan las playas. En este último año han recibido un fortalecimiento por parte de grupos al margen de la ley (BACRIM), para el microtráfico de drogas ilícitas y atracos a los bañistas. Lo más lamentable es que las pandillas están conformadas en su mayoría por menores de edad y la alcaldía municipal y el instituto de bienestar familiar son entidades ausentes en estos temas del menor infractor.

Es por eso que hacemos un llamado a los entes de control, procuraduría y contraloría para que actúen de manera eficaz para detener esta ola de corrupción que perjudica a los pobladores de Tolú. De igual manera, instamos a la alcaldía y al ICBF que tome medidas eficaces para mitigar el accionar de estas pandillas que corrompen la seguridad del municipio del Golfo.