«La concesión para la programación de televisión del CANAL UNO, dudas y más dudas»

Hoy se adjudicó la concesión para la programación de televisión del CANAL UNO por $107.500 millones al consorcio. Quiero a nombre de mi bancada y en el mío propio rechazar esa adjudicación y plantear las siguientes preocupaciones:

1) Se adjudicó pese a que sólo había un proponente, y en circunstancias anteriores el Consejo de Estado había pedido pluralidad de proponentes y en este caso no la hubo. Se le adjudicó a ese solo proponente por $107.500 millones de pesos.

2) El consorcio adjudicatario estaba constituido por tres compañías nacionales y una internacional extranjera (HMT). En una de las tres compañías nacionales (CM&, NTC y RTI), uno de sus socios y gerente está casado con una prima hermana del señor Presidente de la República. Mi pregunta es ¿dónde estaba la inhabilidad para que el Gobierno pudiera hacer la adjudicación?

3) Ni la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), ni el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones presentaron certificación de reciprocidad por la compañía HMTV, de capital aparentemente extranjero, para que los colombianos puedan invertir en televisión en ese país. Reciprocidad que, según la ley, puede ser hasta del 40%, y no hubo certificación como dejamos constancia en la audiencia de adjudicación que hubo hoy.

4) La Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) contrató a la Universidad Nacional de Colombia por $2.900 millones y no presentó el estudio para que la opinión pública lo conociera y valorara. Hoy cuando se reveló el precio que tenía la ANTV de $98.000 millones ya no había posibilidad siquiera de plantear argumentos o hacer revisiones. Yo hubiera esperado como mínimo $120 mil millones como precio base porque sólo hace 3 años la prórroga de la concesión de ese canal a los tres concesionarios daba cerca de $120.000 millones. No puede ser que hoy ese precio haya sido de $98.000 millones sin ningún tipo de argumento que se hubiera podido conocer con anterioridad

5) La ANTV en el año 2013 prorrogó por 40 meses a los concesionarios CM&, NTC y a Jorge Barón Televisión, la programación de los espacios del CANAL UNO invocando la ley 1150 del año 2007; y ahora le negó a uno de los interesados -Jorge Barón Televisión- la posibilidad de prorrogar su concesión. ¿Cómo así que hace 3 años era posible prorrogar y ahora, por obra y gracia de un estudio que no se conocía, que no lo divulgaron, ya no es posible?

Por eso les solicitamos al Ministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y a la directora de la Autoridad Nacional de Televisión que se suspendiera la adjudicación.

Hoy con los hechos consumados, tenemos que dejar esta constancia de rechazo y preocupación porque el Gobierno y la ANTV desconocieron argumentos de fondo sobre este proceso de adjudicación. Al final se le adjudicó a un solo proponente con un precio que la Autoridad nacional de televisión sólo informó hoy durante la audiencia, y sin dar respuesta a las anteriores preocupaciones.

Radicamos ante el Ministerio y la ANTV un derecho de petición para que nos certifiquen los vacíos que hemos denunciado y nos den respuesta a estas inquietudes.