Crisis en la frontera colombo venezolana continúa y gobierno ni se inmuta

Mayo 24 de 2016
Plenaria de Senado

Después de la audiencia pública llevada a cabo el jueves pasado en Cúcuta para abordar los preocupantes temas que se viven en la frontera con Venezuela, traemos a la plenaria varios temas que nos inquietan. Ya son 9 meses desde el cierre de la frontera colombo-venezolana sin que hasta la fecha el Gobierno Nacional informe sobre las gestiones para su pronta reapertura. Cúcuta y los demás municipios fronterizos de Norte de Santander han sido los más afectados, porque recibieron 19.000 de los más de 24.000 expulsados de Venezuela, según el registro oficial de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios en Colombia (OCHA).

Algunos de los compromisos incumplidos por el Gobierno Nacional hasta la fecha son:
De más de 6.000 niños que quedaron afectados por el cierre, con la popular matriculatón, sólo se atendieron 700 niños,

El SENA garantizó 2.300 plazas de empleo. Hoy sólo hay 730 vacantes y 168 empleados,
Sólo se otorgó subsidio de vivienda durante los primeros 3 meses de cierre, hasta diciembre de 2015, y muchos expulsados aún continúan viviendo en cambuches o albergues.

Por otro lado, los mayores impactos económicos negativos por el cierre de la frontera han sido para Cúcuta y en especial para los sectores de carbón y de transporte. El sector transportador pasó de mover USD$2.694 millones en 2009 a sólo USD$256 millones en 2015, y lo más lamentable es que el Gobierno Nacional no tiene ni propuestas, ni compromisos para ayudar a este sector que está prácticamente desaparecido por la crisis fronteriza. Y tampoco ha hecho una propuesta seria de manejo de las exportaciones de carbón.

Los productos que antes salían por la frontera, hoy lo hacen por Barranquilla y Cartagena. Según FENALCO, Cúcuta perdió 90 toneladas diarias de mercancía que se vendían a Arauca a través de Venezuela.

Se propone al Gobierno Nacional que evalúe la posibilidad de convertir a Cúcuta en zona económica especial, fortalezca los programas de desarrollo empresarial y concrete las obras de infraestructura vial urgentes con las que se comprometió como la vía a Cúcuta-Ocaña y la “Carretera de la Soberanía”.

Uno de los temas de mayor preocupación son las alarmantes cifras de inseguridad en Cúcuta: 5.395 personas han sido detenidas por contrabando, los homicidios están en 185 por cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio nacional (16.5), y el hurto a personas sigue disparado: 216,8 por cada 100.00 habitantes, mientras el promedio nacional es de 68,4.
Es claro que el Gobierno no está preparado para manejar la apertura de la frontera y la caída del gobierno de Nicolás Maduro, y además parecería que no ha hecho los esfuerzos suficientes para normalizar la situación en la frontera. Más teniendo en cuenta que la reapertura tendrá un gran impacto para Cúcuta por el alto flujo de personas que vendrían a demandar bienes y servicios o a ubicarse en la zona.

Por último, atentamente solicitamos al Secretario General del Senado que remita copia de esta constancia a los Ministerios de Hacienda, Comercio, Industria y Turismo, Relaciones Exteriores, Ambiente, Minas e Interior.