Ministerio de Agricultura lleva al Fondo Nacional del Ganado a su liquidación

Mayo 17 de 2016
Plenaria Senado

Rechazo el actuar del Gobierno Nacional en cabeza del Ministerio de Agricultura, al evadir su responsabilidad como presidente de la junta directiva del Fondo Nacional del Ganado, llevándolo a su liquidación movido por pasiones políticas.

La Federación Nacional de Ganaderos, con más de 50 años de existencia, impulsó la Ley 89 de 1993 que creó el Fondo Nacional del Ganado, financiado con la contribución parafiscal. Gracias al aporte de los ganaderos el Fondo ha logrado avances tan significativos como:
1. El control epidemiológico para erradicar la fiebre aftosa y la brucelosis bovina en el país,
2. La creación de los centros tecnológicos de apoyo a la actividad ganadera,
3. El mejoramiento de las prácticas de pequeños ganaderos,
4. El aumento del hato ganadero y su diversidad de razas; y más recientemente
5. La construcción de modernas plantas de sacrificio, hoy representadas en Frigoríficos Ganaderos de Colombia –FRIOGAN-.

Recordemos que en el país hay 23 millones de cabezas de ganado y 499,500 ganaderos, de los cuales el 82% tienen menos de 50 cabezas de ganado y 43,7% menos de 10. Así mismo, este sector contribuye con el 1,3% del PIB nacional (dos veces la contribución del sector cafetero) y genera 926.000 empleos directos, que representan más del 20% del empleo total en el agro.

En este contexto, no sólo preocupa sino que además sorprende que el Gobierno, representado por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, quien además de presidir la Junta Directiva de acuerdo con la Ley 89 de 1993 y estar administrando temporalmente el Fondo desde enero de este año, decidió el pasado 4 de mayo, durante la sesión de junta directiva del Fondo, levantar la mesa y suspender la sesión sin permitir que se votara el acuerdo de reorganización empresarial, en el marco de la Ley 1116 de 2006, dentro del plazo fijado por la Superintendencia de Sociedades.

Con dicha actuación el Gobierno no sólo impidió que el Fondo siguiera funcionando, sino que envió un mensaje de desprecio a los ganaderos colombianos. Esto, escudándose en que según informe de la Contraloría, no era posible extender los avales dados en años anteriores.

Me pregunto si ¿La Contraloría General de la República está coadministrando entidades y si el ministro está prevaricando? Pareciera que se optó por favorecer los intereses de los bancos y no los de los ganaderos; y sorprende porque nunca antes se había castigado de frente a un sector por disentir de las políticas del gobierno.

Primó en el Ministerio, la pasión política y no la defensa de su responsabilidad como presidente de una junta directiva. Para nadie es un secreto que el sector ganadero ha presentado sus discrepancias con las políticas del Presidente Santos frente al programa de restitución de tierras, los riesgos de los TLC para la producción lechera y la negociación de los temas rurales en las conversaciones de la Habana con las FARC. (Recordando que este grupo guerrillero ha sido el primer verdugo de los ganaderos, con más de 3,000 ganaderos secuestrados y asesinados).

Me pregunto entonces, ¿hasta dónde llegará la soberbia de un Gobierno arrodillado al terrorismo pero que, a toda costa, prefiere callar en instancias en las que tiene poder y representación directa, cuando estos disienten de sus políticas? ¿La misma suerte correrán entonces los demás fondos parafiscales agropecuarios donde tiene representación el Gobierno y las demás entidades con participación accionaria estatal?

De ser así apreciados congresistas, estaríamos frente al más grande chantaje político, la más aguda restricción de libertades económicas y la evidente tiranía del Gobierno a través de su participación en juntas directivas.