[CONSTANCIA]
Marzo 17 de 2015
H.S: María del Rosario Guerra

Es de gran preocupación que el Jefe del Ente Acusador, la Fiscalía General de la Nación, se margine de investigaciones muy importantes que permitan esclarecer y castigar posibles malos manejos éticos y jurídicos.

Apartarse de su deber por haber tenido jugosos negocios con los hoy investigados, siembra un manto de duda sobre la investigaciones, situación que sólo empeora la ya bastante deteriorada imagen de la justicia colombiana.

No debemos olvidar que por haber recibido más de dos mil millones de pesos en honorarios de Saludcoop, en el año 2012 el Fiscal presentó un impedimento a la Corte Suprema de Justicia para apartarse del caso. Si bien dicho impedimento fue negado, es motivo suficiente para preocuparnos de los pocos avances en las investigaciones contra sus otrora clientes.

Recientemente, en el sonado caso de Fidupetrol, vuelve y aparece el señor Fiscal desvinculándose de la investigación por haber recibido dinero, producto de su labor como abogado.

Una entidad cuya jerarquía es vertical y cuyos funcionarios son todos delegados del Jefe, no puede permitir que estas situaciones se sigan presentando, pues la imparcialidad e independencia requeridas, aun cuando se acepten impedimentos, siempre serán cuestionadas.

Debemos reflexionar. Estas lamentables coincidencias, Fiscal con exclientes con presuntos malos manejos éticos y jurídicos, sólo aumentan la desconfianza de los colombianos para con nuestra justicia y hacen un inmenso daño a la institucionalidad del país.

Sea esta la oportunidad para invitar a que se elabore un Código de Ética y se adopte el compromiso por parte de todos los altos funcionarios de la Rama Judicial de cumplirlo, para darnos tranquilidad a los colombianos que la sal no se corrompe.