Evitemos la guerra de los machetes!!!

Denuncio la grave situación de inseguridad jurídica en la que están las tierras de muchos agricultores y ganaderos del departamento de Sucre debido a los procesos de restitución de tierras.

Hoy, compradores de buena fe de hace 15 a 20 años -en su mayoría campesinos- han sido notificados de que tienen que entregar sus tierras sin que siquiera sean valorados los argumentos de defensa de su patrimonio. Como bien dijo el sábado un campesino sucreño, el Gobierno permite que se pase de la violencia de las armas, a la violencia de los machetes.

En Sucre hay 2.964 solicitudes de restitución de tierras, y solo se han resuelto judicialmente 112. Hay 1.826 hectáreas con orden judicial de restitución y en todo el territorio nacional, el 94% de las órdenes judiciales resueltas han sido favorables a los reclamantes. Entonces ¿qué garantías tienen los tenedores de buena fe? Ninguna.

Tres de los casos más importantes en Sucre son:

  • Jaime Flores, que sembró ñame mejorado en 15 hectáreas de tierra, fue comprador de buena fe de un vendedor voluntario y le ordenaron restitución sin compensación. La fuerza pública lo hizo de manera violenta.
  • Antoliano Mercado trabajó durante 10 años como recogedor de cartón y con ahorros compró una parcela de 4 hectáreas a un vendedor voluntario que se fue a Venezuela. Hoy la esposa del vendedor pide restitución.
  • Jairo Anaya sembró árboles maderables en 2 parcelas de 15 hectáreas, ordenaron restitución del predio y ahora los vendedores voluntarios, son los que se beneficiaron del proyecto de árboles.

Tengo que resaltar que el argumento de los vendedores voluntarios, que hoy reclaman, es que el gobierno está dando la oportunidad y no la pueden desaprovechar y que al tenedor de buena fe o segundos ocupantes, según la ley, el mismo Gobierno les pagará todo lo que invirtieron.

En Sucre, ninguno de los voluntarios que vendieron sus predios fueron amenazados, sino que decidieron vender por miedo a la guerrilla.

Ahora para los tenedores de buena fe se exige demostrar algo imposible de demostrar, la buena fe exenta de culpa.
Igualmente grave es el aumento de invasiones de predios, cerca de 50, en San Benito Abad y Caimito, sin que los alcaldes ni la policía actúen al respecto, y dejando la propiedad privada en entredicho.

Por todo lo anterior, pido a la Procuraduría, las autoridades locales, el Ministerio de Agricultura y Ministerio del Interior que se apersonen de la grave crisis que está causando la ley de restitución de tierras.

Tan importante es devolver la tierra a los que la perdieron por presiones de violentos, como respetar la propiedad de los que la adquirieron de buena fe y sin presiones.
Evitemos la guerra de los machetes!!!