“Las armas desaparecerán de las manos de las Farc” dijo enfáticamente en su discurso Humberto de la Calle el 24 de agosto de 2016, mientras anunciaba el fin de las negociaciones en la Habana, y mientras prometía a los colombianos que con este acuerdo histórico vendría la paz y se solucionarían la mayoría de problemas de los colombianos.

Qué triste es ver la realidad 9 meses después: Las Farc siguen armadas e incumplirán día D + 180 que es el 1 de junio; pero el gobierno sigue arrodillado y durante este fin de semana promulgó más de 20 decretos para garantizar la reincorporación de las Farc con todos los beneficios, antes de que se acabaran sus facultades extraordinarias, ayer lunes 29 de mayo.

Ojalá las FARC hubieran corrido de esa manera para entregar sus armas, pero ante la laxitud y falta de rigor del gobierno y de la ONU frente al tema, al no tener un inventario con el número de armas que debían haber entregado. Se habla de 7.000 guerrilleros concentrados pero en el último informe de las Naciones Unidas se reporta la entrega de solo 1.000, es decir que no han entregado ni la dotación personal. Tampoco hay reporte o claridad de caletas y 50 toneladas de armas.

Pero como acá no pasa nada y es un acuerdo “histórico” –palabra con la que el Gobierno ha justificado todo- se les da un plazo de 20 días más para terminar la entrega de armas y además se les justifica. El presidente dijo que el plazo se otorgaba en razón a que las zonas veredales no están terminadas, pero la verdad es que todas las zonas –excepto dos- tienen los containers donde debían dejarse las armas, según dice la ONU. ¿Por qué no se entregaron?

 

 

Peligroso que con estas dilaciones terminemos en un proceso como el del Caguán donde las Farc se benefician y fortalecen. En el actual escenario mucho más, si se tiene en cuenta que los proyectos impulsados por el gobierno en el Congreso se les ha dado beneficios políticos, impunidad total y con el “decreton” del fin de semana se le suma todas las garantías para una reincorporación (Decreto 899); Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (Decreto 893), Unidad Especial de Investigación en la Fiscalía (898), entre otros.

Me pregunto, si aquí hay una negociación bilateral, o es solo de un gobierno dadivoso que se deja arrodillar porque le apostó todo a un proceso con las Farc. Del Gobierno a las Farc todo, pero de las Farc al Gobierno nada, y del Gobierno a los colombianos de bien ni pío. Solo les sube impuestos para financiar a las Farc, pero incumple sus promesas.

 

MARIA DEL ROSARIO GUERRA DE LA ESPRIELLA

SENADORA DE LA REPÚBLICA

PARTIDO CENTRO DEMOCRÁTICO