La fortaleza técnica del DNP

María del Rosario Guerra

@charoguerra

El Departamento Nacional de Planeación (DNP) ha sido una de las más fuertes herramientas del presidente Iván Duque para materializar sus compromisos de campaña.

El DNP, bajo la dirección de una mujer serena, inteligente y capaz como Gloria Alonso, ha superado las expectativas en poco tiempo, y, más aún, ha demostrado con resultados tangibles, y gracias a su fortaleza técnica y comprensión del país, por qué es el responsable no sólo de estructurar la hoja de ruta del cuatrienio sino liderar varias de las reformas del gobierno para avanzar en tener un país más equitativo, con justicia social.

Este primer año de Gobierno no fue fácil; sin embargo, el DNP puso a trabajar a todos los sectores del país y las regiones en la construcción del Plan Nacional de Desarrollo, ‘Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’. Plan que se enriqueció con los debates en el Congreso y que hoy está en marcha.

Esta hoja de ruta, para el cuatrenio 2018-2022, contempla entre otras metas, llegar a la tasa de desempleo más baja de los últimos 30 años, sacar de la pobreza extrema a 1,5 millones de personas, llegar a 7 millones de niños con alimentación escolar y 1,8 millones de jóvenes con jornada escolar completa. (Lea también: Un año de retos y desafíos). 

Otro logro para destacar del DNP fue desentrabar la ejecución de cerca de $8 billones de recursos de regalías y comenzar a ejecutar recursos del presupuesto bienal 2019-2020. El acelerador que le puso la entidad le permitió tramitar 2.737 proyectos para el desarrollo de las regiones por más de $9,1 billones, aprobados a julio de 2019.

Una de las más importantes apuestas lideradas por el DNP en coordinación con la Vicepresidencia y el Ministerio de Cultura es el Pacto Bicentenario, que contempla inversiones por $3,6 billones para obras de infraestructura y desarrollo turístico en Boyacá, Cundinamarca, Casanare, Santander y Arauca.

En lo institucional, y para combatir la politiquería y corrupción de una de sus entidades adscritas, inició Planeación Nacional la transformación de Fonade en ENTerritorio, entidad que se focalizará en estructurar proyectos de alto impacto social, con una contratación transparente que garantice la ejecución eficiente de los recursos.

Uno de los grandes retos del país es la actualización de su catastro de acuerdo con la vocación productiva de los suelos y el ordenamiento del territorio. El DNP en articulación con Igac y el Dane diseñaron el alcance del catastro multipropósito. Hoy solo el 5,68% del área del país cuenta con un catastro actualizado, lo que equivale a 5,4 millones de predios en 88 municipios. La meta en 2022 es el 60% de actualización (650 municipios) y en 2025 el 100%.

Pero no puedo dejar de mencionar otra gran apuesta del gobierno Duque, liderada por el DNP y los ministerios de Hacienda y de Industria, Comercio y Turismo, que es la formalización empresarial, que incluye una agenda integral de 65 acciones e inversiones por cerca de $460 mil millones en los próximos 10 años. El objetivo es reducir los costos para que una empresa informal se formalice.

En la actualidad, pasar de ser informal a formal le cuesta a una microempresa cerca del 34% de su utilidad bruta, a una pequeña empresa el 35%, y a una mediana el 46%.

A los avances antes mencionados en este primer año, también  hay que resaltar: la reforma a las regalías para que más recursos lleguen a los departamentos productores; un nuevo modelo de focalizar y hacer más eficientes los subsidios; la revisión al Sistema General de Participación; el fortalecimiento del proceso de descentralización, entre otros.

Queda claro que Planeación Nacional volvió a ser el brazo técnico del Gobierno y el líder para priorizar la inversión pública. Las apuestas de mediano y largo plazo para reducir las brechas socioeconómicas, las disparidades territoriales y contribuir a la modernización y crecimiento económico continúa siendo su norte.

Construir el futuro del país para que beneficie a todos los colombianos, en especial a los más vulnerables exige contar con entidades con fortaleza técnica, sin manejo politiquero, capaz de sumar los esfuerzos sectoriales y regionales, públicos y privados.