Confianza en el motor de la economía colombiana

María del Rosario Guerra

@charoguerra

El más reciente estudio de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) sobre la economía de América Latina y el Caribe describe el futuro como incierto y desacelerado, situación que se explica principalmente por un menor dinamismo de la actividad económica y el comercio, mayor incertidumbre y volatilidad financiera, junto con la pérdida de dinamismo en los motores de crecimiento en 21 de los 33 países de la región. Igualmente, el Fondo Monetario Internacional ha previsto que el crecimiento real del PIB de la región no será superior a 0,6% en 2019.

Por otra parte, la guerra comercial entre China y Estados Unidos, que ha generado revuelo en la comunidad internacional, a pesar de algunos intentos por llegar a acuerdos en las mesas de negociación, ha empezado a incidir en las perspectivas de crecimiento mundial, así como en el precio de las acciones.

A pesar del difícil contexto internacional, las últimas cifras macroeconómicas de Colombia revelan que al país ha llegado una nueva era, y que, gracias a las acertadas decisiones del Gobierno del presidente Iván Duque, se puede confiar en la estabilidad de la economía; como lo demuestran los hechos.

El pasado jueves, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó que en el segundo trimestre del año la economía creció al 3%, la primera vez, en los últimos doce trimestres, que crece a un valor superior al tercer trimestre de 2015.

Se destaca el crecimiento positivo de todas las ramas de la economía, y que aun cuando el sector minero-energético creció solo al 1,2% en el segundo trimestre, sectores como el comercio y servicios lo hicieron por encima del 4%.

Por su parte, la cifra de inversión extranjera directa tampoco se quedó atrás, pues en el primer trimestre del año alcanzó los US$3.335 millones, 68% superior al mismo trimestre del año anterior.

Recientemente el Banco de la República reveló que durante el segundo trimestre de 2019 llegaron al país US$1.724 millones en remesas, 13,4% más que en el primer trimestre del año.

En materia fiscal las cifras también resultan alentadoras. Durante 2018 el Gobierno Nacional Central corrigió su déficit en 0.5pp del PIB, gracias a la disminución del gasto y el fuerte compromiso con la austeridad. Además, en materia de recaudo llegaron buenas noticias, la DIAN reveló que para el mes de julio el Gobierno alcanzó los $96 billones, un 10,8% por encima del recaudo en el mismo periodo en 2018.

Estos indicadores son fruto de las decisiones que ha tomado el Gobierno.

A pesar de las críticas, es claro que la Ley de financiamiento ha empezado a mostrar resultados en materia de la lucha contra la evasión, disminución de la carga tributaria de las empresas, fortalecimiento de la DIAN y facilidad en el pago de impuestos a través del régimen simple, al que hoy se han acogido más de 6.000 firmas.

A lo anterior, se suma el compromiso por restringir los gastos innecesarios del Gobierno para focalizarlos en inversiones y programas sociales, priorizando sectores como educación y salud con apropiaciones de $43 y $38,9 billones respectivamente en el presupuesto para 2020.

Pero el Gobierno no se conforma con estos resultados, también ha querido trabajar de la mano con el sector privado y se evidencia en la reciente firma de los pactos por el crecimiento y la generación de empleo, en donde 45 gremios y 60 entidades asumieron más de 500 compromisos con el objetivo de fomentar el crecimiento y generar empleo en sectores como transporte, economía naranja, moda, turismo, entre otros; mediante el apoyo al emprendimiento y a las exportaciones que se espera pasen de US$6.703 en 2018 a US$10.279 en 2022.

Estas cifras y acciones son la evidencia más clara de que el país ha retomado su rumbo y que los colombianos pueden estar tranquilos con las decisiones que se han tomado en materia económica.

Aun cuando el contexto internacional parece confuso, en Colombia tenemos la certeza de contar con un Gobierno serio que ha mostrado resultados concretos y que sigue trabajando por lograr un crecimiento por encima del 4%, sacar a más de 2,9 millones de personas de la pobreza y generar 1,6 millones de empleos.